Intervención del Profesor René Urueña en el Seminario de ACCOLDI

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Por: Óscar Orlando Casallas Méndez / Abogado / Universidad Nacional de Colombia / Candidato a Magister en Derecho Internacional / Universidad de la Sabana

El presente escrito realiza una reseña de la intervención del Profesor de Derecho Internacional de la Universidad de los Andes, René Ureña, quién presentó su libro titulado No Citizens Here: Global Subjects and Participation in International Law. La exposición se dividió en tres partes; primero explicó la creación de subjetividades en el Derecho Internacional y los problemas de incoherencia y contradicciones éticas que presentan. Posteriormente, describió dos tipos de sujetos incoherentes en del Derecho Internacional y como pueden estar vinculados en determinados procesos, por último, presentó dos posibles respuestas a la incoherencia de los sujetos de DI y una teoría sobre la creación ultima del DI.

La intervención inició con la anécdota de dos peces que se esfuerzan en nadar en contra corriente y luego se preguntan ¿Qué es el agua?, pero ninguno es consciente de ello. Esto es un claro ejemplo del dilema en el que se encuentran los internacionalistas, quienes se enfrentan todo el tiempo con el DI, pero no están preocupados por la arquitectura del DI.

A continuación, planteó el problema de la creación de los sujetos en el DI, con el argumento de que el DI crea subjetividades, las cuales son incoherentes he impuestas a los individuos en su condición de seres humanos y de sujetos en el DI. Dichas subjetividades a su vez asignan deberes éticos que en muchos casos pueden llegar a ser contradictorios entre sí. Debido a esto, se crea un incentivo estratégico para ejercer el DI de diferentes maneras, y es así que en determinados casos es posible concebir el sistema internacional como un todo unificado, mientras que en otros momentos seria validado afirmar una desfragmentación del DI.

Por lo tanto, lo que existe es un lenguaje incoherente que nos otorga identidades como individuos y operadores jurídicos, lo cual nos permite utilizar a conveniencia el DI dependiendo de los argumentos que utilicemos. Esta discordancia empuja a los sujetos a buscar las respuestas estructurales del DI fuera de la esfera del derecho.

Luego, el argumento se mueve en los siguientes ejes:

  1. Existe una incoherencia en el leguaje del DI
  2. La incoherencia genera sujetos que pueden tener impacto directo en las personas físicas
  3. Los sujetos crean el problema de la incoherencia ética, la cual significa debes éticos incongruentes.

Ahora bien, resulta claro que el DI crea sujetos más allá de la concepción tradicional, la cual solamente conferiría derechos y obligaciones. A diferencia de esta, las identidades planteadas por el Profesor Ureña se imprimen en el individuo, pero no a causa de la estructura del DI, sino del leguaje que se impone a los individuos, es así que las personas se apropian y utilizan esa identidad de una manera estratégica y contradictoria.

En la segunda parte, el Profesor Ureña presentó dos tipos de sujetos creados por el leguaje del DI; el primero de ellos es el sujeto de los Derechos Humanos, mientras que el otro sujeto es creado a partir de las relaciones del Derecho Internacional Económico. La primera subjetividad perteneciente al DDHH surgió en los años 60’s, bajo el argumento central de la existencia de un sujeto débil que se encuentra en búsqueda de protección, que solamente le puede ser dada por las instituciones de Derechos Humanos, lo cual, desplegó un complejo ideológico que hace que los dos individuos se complementen el uno al otro, esto se ve representado en la forma del individuo desposeído y de las instituciones de derechos humanos protectoras.

El anterior proceso de subjetivación genera por una parte un individuo que no tiene identidad en sí mismo, salvo por el concepto de dignidad humana, concepto que también es vacío, ya que proviene de la discusión entre racionalistas y positivistas ante la necesidad de una idea lo suficientemente vaga y lo suficientemente concreta, que pudiera ser aceptada por todos, y que fuera un justificante para la protección de derechos de los individuos. De este modo se desarrolló un sujeto que tiene una dimensión institucional y otra dimensión individual.

El segundo sujeto creado por el lenguaje del DI es producto de las relaciones en el Derecho Internacional Económico, desarrollado entre otros escenarios en el marco de la OMC, en donde se determinó que se debía permitir una subjetividad que fuera más allá de los estados, porque el sistema de del comercio internacional es ejercido directamente por los individuos y no tanto por los Estados.

Esta nueva subjetividad creada por el DIE, es denominada como el homo economicus, quién es un sujeto que solo existe por el hecho de desarrollar actividades económicas, lo que implica que es un sujeto meramente instrumental. Esta concepción se desprende de  la definición de inversionista, proveniente de la antigua concepción de la ciudadanía europea previa a la integración con los DH, en donde el individuo era sujeto de derecho, en la medida en que hacia algo más no por lo que era.

Por último, el Profesor Ureña expuso dos respuestas a los problemas generados por las incoherencias de las subjetividades creadas por el lenguaje del DI. La primera de ellas es la constitucionalización del DI, en donde la coherencia la proporciona el subsistema de protección de los Derechos Humanos, bajo el supuesto, de que son los DH la verdadera constitución del DI. Lo anterior a su vez necesita de una interpretación teleológica que busque el objeto y fin último de los tratados, como también del concepto de jus cogen en el sistema internacional.

La segunda respuesta es el derecho administrativo global, el cual tiene que desarrollar procedimientos para solucionar los problemas de incoherencia, adjudicando en cada caso la solución de la incoherencia, de la misma manera que el derecho interno puede hacerlo en un estado. En conclusión, las dos respuestas proponen normas globales que se aplican a casos particulares y como parte de una visión ética que es producto de los valores internacionales, oponiéndose de esta manera a la visión instrumentalista del DIE. La propuesta del Profesor Ureña en última instancia no es pensar un orden jurídico internacional fragmentado o unificado, sino en comunidades epistémicas compuestas de abogados, académicos y expertos, quienes son en última instancia los sujetos que crean DI.

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